9 sept. 2011

El amigo más fiel de la F 1


Sin combustible un monoplaza no anda y sin el apoyo de las marcas que lo proporcionan el Gran Circo no hubiera llegado tan lejos como lo está ahora. Las petroleras ya estaban cuando la FIA prohibía la publicidad en la F1 con BP y Shell abasteciendo a diferentes bólidos y, aunque ambas marcas se retiraron en 1968 al legalizarse el patrocinio, Elf recogió el testigo en 1969. Un año después, Shell volvió para surtir a Ferrari y Lotus y Esso y Elf harían lo propio en Brabham y March, respectivamente. A partir de ahí la relación entre petroleras y Fórmula 1 ha ido en aumento siendo Cepsa la última en aterrizar.

Por encima del tabaco –peleado con leyes gubernamentales- la gasolina no ha dado la espalda nunca al Gran Circo. El acuerdo que Cepsa oficializó este martes con Toro Rosso supone la enésima empresa de este sector que llega al paddock y la segunda española, tras Repsol con Pedro Martínez de la Rosa en Arrows a finales de los noventa y en menor medida en los inicios de Jaime Alguersuari en F1.

Quién sabe si el vínculo Toro Rosso–Cepsa será similar al mítico Agip-Ferrari o Elf-Renault (ahora Total-Renault y Total-Red Bull). Quizás sea como el actual Shell-Ferrari o esté más cerca del nuevo Petronas-Mercedes (en los noventa era Petronas-Sauber). La comunión entre este tipo de empresas suele ser largo para identificarse con un vehículo determinado y rara vez esporádico (Repsol) o cambiante. En este sentido, BP fue una excepción cuando entraba y salía -desde finales de los sesenta hasta los noventa- por diferentes escuderías como Surtees (1971), Larrouse (1987, 1988, 1989, 1990), Leyton House (1990, 1991), Brabham (1991), Jordan (1991), Arrows (1992, 1993), March (1992), Tyrrell (1993, 1994)…

Una pegatina cargada de simbolismo

Desde el próximo gran premio, en Monza, la historia de la categoría reina del automovilismo cuenta con una pegatina más. No es una cualquiera por el simbolismo que conlleva la entrada de una compañía de combustible. Cepsa acompañará hasta final de temporada a otras empresas de la competencia: Total (Renault y Red Bull), Shell (Ferrari), Petronas (Mercedes GP), Mobil 1 (McLaren) y PDVSA (Williams).

Las petroleras siempre han estado ahí, al contrario de otros sectores que han ido y venido. La gasolina ha servido para financiar a los equipos y también como socio técnico aportando a la escudería combustible, lubricantes... Durante un año, la parrilla puede llegar a gastar cerca de 200.000 litros de fuel. De alguna manera se pueden sentir parte del éxito o del fracaso de un vehículo.

Shell, por ejemplo, puede decir que ha ganado doce campeonatos del mundo de pilotos y diez de constructores a los mandos de un Ferrari. Juntos han disputado más de 480 carreras y han sumado más de 2000 puntos. No obstante, esta relación viene de antes de que existiera la Fórmula 1, cuando Shell patrocinaba la carrera de piloto a Enzo Ferrari en 1929. Más tarde, en 1950, Ferrari corrió su primera prueba en F1 cargado de Shell en el depósito. Shell también estaba presente en otra fecha muy importante para Ferrari y, en este caso, Michael Shumacher. En 1996 el 'Kaiser' logró su primera victoria con la Scuderia con el logotipo de la empresa holandesa. La compañía petrolera tiene contrato con el equipo de Maranello hasta 2015.

De los circuitos a las gasolineras de la calle

El acuerdo entre ambas entidades no se limita a una simple explotación comercial o suministro de productos. La composición del combustible utilizado en los circuitos no se aleja mucho del que se puede encontrar en cualquier surtidor de la calle y por ello hay espacio para la experimentación. Las petroleras pueden estudiar nuevos compuestos gracias, en parte, a la Fórmula 1. Uno de los objetivos es obtener conclusiones en los circuitos para poder aplicarlas en las carreteras.

Ahora Cepsa participa un juego histórico del que –al igual que para entrar- es difícil salir. Algo tendrá cuando las empresas más potentes del sector han permanecido durante años para que se les relacione con velocidad, potencia, vanguardia, tecnología y, en determinados casos, con la victoria.

A las compañías mencionadas anteriormente hay que añadir otras que ya son historia de la Fórmula 1 como Agip, Texaco, Exxon Mobil (Esso, Mobil 1), YPF, Petrobras, Pemex, Sasol, Valvoline o NOC.

Con el apoyo financiero que suponen y a pesar de las evoluciones y adelantos técnicos que envuelven al Gran Circo, aún no ha habido una propuesta firme de futuro donde se valore otros compuestos como el diesel e incluso ir más allá y valorar otro tipo de energía renovable. Desde ese momento la Fórmula 1 sería menos Fórmula 1.

Fuente: elconfidencial

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